martes, 4 de diciembre de 2007

COMENTARIO DE TEXTO

En la película Amadeus se ven los últimos momentos de Mozart, a solas con Salieri, que le apremia y le ayuda para que termine la composición de su Réquiem. Lee el siguiente texto y contesta: ¿Por qué crees que el guión modifica la historia real?

Mozart murió el 5 de diciembre de 1791. Entre aquellos que le atendieron en su última enfermedad estaba la más joven de las hermanas de Constanza, Sophie Haibel, que muchos años después escribió el siguiente relato en una carta al segundo esposo de Constanza, Georg Nissen, que entonces recopilaba material para su biografía de Mozart.

“Ah, querida Sophie, qué alegría que hayas venido. Has de quedarte aquí esta noche y verme morir.” Intenté con todas mis fuerzas ser fuerte, ser valiente y convencerle de lo contrario. Pero a todos mis intentos contestaba únicamente. “Ya tengo el sabor de la muerte en mi lengua”. Y: “Si no te quedas, ¿quién ayudará a mi queridísima Constanza, si tú no estás aquí?” (…) Süssmayr estaba junto al lecho de Mozart. El muy conocido Réquiem yacía sobre la colcha y Mozart le estaba explicando cómo, en su opinión, debería acabarlo, cuando él hubiese fallecido. Además, le pidió a su esposa que su muerte fuese un secreto hasta que hubiese informado al Allbrechtsberger, porque el puesto debería ser suyo ante Dios y el mundo. Se buscó durante largo rato al Dr. Closset, a quien se encontró en el teatro, pero tuvo que esperar al final de la obra. Fue y ordenó que se pusiesen cataplasmas frías en la ardiente cabeza de Mozart, que, sin embargo, le afectaron hasta tal punto que se quedó inconsciente y así permaneció hasta morir. Su último movimiento fue un intento de expresar con su boca los pasajes para percusión del Réquiem. Aún lo puedo oír. Müller, el de la galería de arte, hizo un molde de su pálida y fría cara. Las palabras me fallan, queridísimo hermano, al describir cómo su devota esposa en absoluta desgracia se puso de rodillas e imploró ayuda al Todopoderoso. Simplemente, no se podía separar de Mozart, aunque yo se lo pidiese repetidamente. Si era posible aumentar su pena, esto ocurrió el día tras la terrible noche, cuando multitud de gente pasó y lloró y se lamentó por él. En toda mi vida he visto a Mozart de mal humor y, aún menos, enfadado.”

MOZART: LAS CARTAS.
Selección, edición y notas: Michael Rose y Peter Washington, 1997.David Campbell Publishers Ltd. y EMI Records Ltd., 1997.Acento Editorial - Madrid, 1997.